#06

El recuerdo de Maple

Cuando terminó el alboroto con los muñecos abandonados, Maple sintió de pronto algo extraño.
Una sensación borrosa, como si ella también hubiera tenido alguna vez un muñeco así a su lado.
Maple le contó esa idea a Muffin, como quien comparte una preocupación. Muffin no dijo nada. No pudo.

Justo entonces se acercaba la fiesta del pueblo.
Entre crear platos nuevos y atender la tienda, Maple sabía que estaba forzando las cosas, pero no se detenía.
Un día, en el almacén, encontró un viejo diario de dibujos. Al pasar las páginas, su mano se quedó quieta en una de ellas. Un pequeño oso de peluche, dibujado con líneas torcidas. A los ojos de Maple, se parecía a Muffin.

Quizá... ¡yo ya sabía desde hace mucho que algún día te encontraría en el futuro!

Muffin cerró los ojos sin decir nada.

Al final, Maple cayó enferma. Muffin recordó las comidas reconfortantes que sus padres le preparaban cada vez que alguien enfermaba, y se acercó con cuidado a la cocina.
Entre sueños, a Maple le pareció que sus padres habían vuelto. Cuando abrió los ojos, allí estaba Muffin.

En el instante en que se llevó la primera cucharada a la boca, algo cambió. El oso del diario y el Muffin que tenía delante empezaron a superponerse.
Los días en que comía sola, el muñeco que sentaba frente a ella para hablarle, y la promesa que había hecho aquella vez.

¡Algún día prepararé algo realmente delicioso y haré que lo pruebes de verdad!

Maple miró a Muffin despacio.
En lugar de hablar, Muffin asintió con timidez y apoyó su cabeza contra la suya. En ese pequeño gesto, Maple encontró su certeza.

¿Y si preparamos juntos eso que comíamos tan a menudo en aquel entonces?

Así, en silencio, comenzó el camino para recuperar los recuerdos olvidados.

A partir de aquí comienza una historia que crearemos juntos.