
Lo que el Capitán les tendió era un libro desconocido.
Era distinto al recetario de siempre. No era simplemente un libro que recogía recetas para hacer feliz a alguien.
Era un libro de cocina para crear y registrar los Dream Foods, que solo pueden completarse cuando se une el talento culinario de Maple con la magia de la estrella-peluche de Muffin (energía de luz de estrella y polvo de los sueños).
Ninguna de las dos podía lograrlo por sí sola.
Cuando se termina la Dream Recipe y se espolvorea polvo de estrellas al final, los clientes pueden ver a su peluche querido durante un solo día.
Un reencuentro con un alma gemela olvidada hace mucho tiempo. En ese instante, el peluche vuelve a cobrar vida, y el cliente recupera el corazón infantil que había perdido.
Así, la tienda de Maple dejó de ser un simple restaurante para convertirse en un lugar donde lo olvidado vuelve a la vida.
Y el día en que se completó el Dream Recipe Book, también Muffin vivió un cambio.
Ya no era el peluche que vino a ayudar a Maple un ratito, sino una compañera de cocina eterna que daba el toque final a sus platos. Por la regla de las estrellas, la necesidad de Maple por Muffin se mantendría para siempre - y así, a Muffin se le concedió la residencia permanente en este mundo.
No la desaparición, sino la eternidad.
El milagro que construirían juntas con Muffin por fin tenía un nombre.


